viernes, 24 de octubre de 2008

MONSTRUOS MEXICANOS - Performance y presentación del libro de la profesora Marcia Trejo

MONSTRUOS MEXICANOS
MONSTRUOS MEXICANOS

MONSTRUOS MEXICANOS



Los monstruos cobraron vida y llenaron el auditorio del IMP, causando asombro a toda la comunidad estudiantil.

El escalofriante día fue el 19 de septiembre, a las 8 de la noche, cuando se realizó la presentación del libro “Monstruos mexicanos” de la autora Marcia Trejo, profesora del IMP.

El evento fue organizado por la profesora Verónica Lupercio;
de una manera divertida y dinámica participaron los alumnos en una pasarela, caracterizando a los monstruos que son mencionados en el libro.

Al término de
la pasarela, la profesora Marcia dio una plática acerca de cómo surgió su libro y de los otros que ha escrito sobre el mismo tema, en los que presenta un extenso panorama respecto a cuantos monstruos hay, como tales, en México.

Paulina García Medina
Andrea Tenorio Tinoco
Grupo 22LDPM











El monstruo que todos
llevamos dentro


El monstruo somos todos y cada uno de nosotros… El “monstruo” siempre es el otro… El extraño, el extranjero, el que es diferente. El miedo a la diferencia. Todo lo que no comprendemos y que nos aterra.

¿Qué es el monstruo?
Monstruo (del latín monstrum) es aquella producción que está en contra del orden regular de la naturaleza. Es un término para cualquier caso de criatura fantástica o legendaria que causa espanto y que, con frecuencia, se suele encontrar en la mitología, en leyendas y cuentos de terror. Son también un apoyo principal en los juegos de rol.

Entre los principales monstruos de la antigüedad se encuentran Minotauro (bestia con cuerpo de hombre y cabeza de toro), Medusa (mujer con la cabeza llena de serpientes) y algunos avistamientos en el mundo de extrañas criaturas, como en el lago Ness, el Yeti de los Himalayas, el Chupacabras en algunos países de América, etcétera.

En la actualidad, se suelen representar mucho en el cine, la televisión y en historias de ciencia ficción.

Monstruos en la historia
Antes de su apropiación por el género de la fantasía, el monstruo era un concepto social importante. Normalmente se asociaban a las tierras desconocidas. Por ejemplo, las áreas inexploradas en mapas serían marcadas indicando que monstruos como dragones vivieron allí.

Esta conexión entre los monstruos y lo desconocido hizo que la sociedad occidental comenzara a utilizar ciencia y otras disciplinas académicas para intentar entender lo desconocido. Así, los monstruos se convirtieron en rompecabezas científicos. Cosas científicas necesarias de entender.

Esta relación entre la ciencia y la monstruosidad se convirtió en muchas novelas de horror donde la ciencia no simplemente se dedicaba a estudiar a monstruos, sino también a producirlos como es el caso de Frankestein.

Teratología

Se entiende por Teratología a la disciplina científica que, dentro de la veterinaria y la medicina, estudia a las criaturas deformes, es decir, aquellas creaciones naturales en una especie que no responden al patrón común.
Proviene del antiguo griego, Theratos, que significa Monstruo y logia que significa estudio o tratado de; entonces, es la ciencia que estudia las malformaciones congénitas o mutaciones, ya sean inviables (abortos) o viables.

Las malformaciones o anomalías congénitas suelen desarrollarse en etapa embrionaria. Se excluyen, pues, las malformaciones posteriores al nacimiento o realizadas por fuente externa antes de que ocurra y causadas por traumatismos, para los cuales se utiliza la denominación de "lesión", así como los daños producidos por afecciones bacterianas o virales que se establecen una vez que el órgano ya se ha formado. Por ejemplo, un animal puede nacer con hepatitis y su hígado presentar las lesiones características. Se hablará entonces de una "enfermedad fetal" y una "lesión fetal".

"Para los matemáticos, un monstruo es un "objeto" que existe sólo en un espacio de exactamente 196.883 dimensiones. Pero lo importante de esta inimaginable forma no es dónde está, sino el hecho de que sea una estructura cuyas simetrías no son "descomponibles" en ninguna otra.


El Monstruo Verde
(Le monstre vert-1849)
Por Gerárd de Nerval

1- El Castillo del diablo
Voy a hablarles de uno de los más viejos habitantes de París: se llamó en otro tiempo el diablo Vauvert. De ahí surgió el proverbio: "¡Eso es en lo del diablo Vauvert! ¡Váyase al demonio Vauvert!" Es decir: Váyase… a pasear por los Champú-Elysées".Los porteros dicen generalmente: "Está por lo del diablo verde", para expresar un lugar muy lejano. Esto significa que es necesario pagar muy cara la comisión que se les encarga. Pero es, por otro lado, una frase viciosa y corrompida, como tantas otras familiares al pueblo parisino.El diablo Vauvert (*) es esencialmente un habitante de París que perdura desde hace siglos, si uno cree en los historiadores. Sauval, Félibien, Sainte-Froix y Dulaure han contado largamente sus escapadas. (**)Parece que en
un principio habitó en el castillo de Vauvert, que estaba situado en el lugar ocupado actualmente por el alegre baile de la cartuja, en el extremo del Luxembourg y frente a l´Observatoire, en la rue de l´Enfer.
Este castillo, de triste renombre, fue demolido en parte y las ruinas se convirtieron en una dependencia del convento de los cartujos en la que murió en 1414 Jean de la Lune, sobrino del antipapa Benedicto XIII. Jean de la Lune fue sospechoso de haber tenido relaciones con cierto diablo, que podría haber sido el espíritu familiar del viejo castillo de Vauvert, ya que, como se sabe, cada uno de esos edificios feudales tenía su diablo.Los historiadores no nos han dejado nada preciso sobre esta fase interesante.El diablo Vauvert da que hablar nuevamente en la época de Luis XIII.
Durante mucho tiempo se había oído, todas las noches, un gran ruido en una casa hecha con los restos del antiguo convento, cuyos propietarios estaban ausentes desde hacía años, cosa que asustaba mucho a los vecinos.Avisaron al lugarteniente de policía, que envió varios guardias.¡Cuál no sería la sorpresa de estos militares al escuchar el tintineo de los vasos mezclados a risas estridentes!
Al principio se creyó que se trataba de monederos falsos entregados a una orgía, y calculando su número por la intensidad del ruido, decidieron buscar refuerzos. Pero juzgaron, aun entonces, que el escuadrón no era suficiente: ningún sargento se animó a llevar sus hombres a esa morada, donde parecía que había el bochinche de todo un ejército.Un cuerpo de tropas suficientes llegó finalmente a la mañana: penetraron en la casa. No encontraron nada. El sol disipó las sombras.

Durante todo el día se hicieron búsquedas, pues se pensó que el ruido provenía de las catacumbas, situadas, como se sabe, bajo ese barrio. Se preparaban para entrar en ellas, pero, mientras la policía tomaba sus disposiciones, la noche volvió nuevamente y el ruido recomenzó más fuerte que nunca.Esta vez nadie se atrevió a bajar, porque era evidente que en la bodega no había más que botellas y que, por lo tanto, era el diablo quién las hacía bailar. Se contentaron con ocupar los accesos de la calle y pedir al clero que obrase. El clero hizo una cantidad de oraciones, e incluso se echó agua recién bendecida, por medio de una jeringa, sobre la banderola de la bodega.

El ruido persistió siempre.

2 - El sargento
Durante toda la semana, la muchedumbre de parisinos no cesó de obstruir la entrada del barrio, asustándose y pidiendo noticias.Finalmente, un sargento de la prefectura, más audaz que los otros, se ofreció para entrar en la bodega, siempre que le concedieran una pensión que podía ser transferida, en caso de muerte, a una costurera de nombre Margot.Era un hombre corajudo y
más enamorado que crédulo. Adoraba a la costurera, que era una persona bien provista y muy económica, casi se podría decir un poco avara, y que no había querido casarse con un simple sargento desprovisto de fortuna. Pero, ganando la pensión, el sargento se convertía en otro hombre. Envalentonado por esta perspectiva, él proclamó "que no creía ni en Dios ni el Diablo y que averiguaría qué era ese ruido".- ¿En qué cree usted, pues? - le preguntó uno de sus compañeros. - Creo -contestó él- en el señor fiscal y en el prefecto de París.

Era decir mucho en pocas palabras.Apretó el sable entre los dientes, tomó una pistola en cada mano y se lanzó por la escalera.El espectáculo más extraordinario lo esperaba al pisar la bodega.Todas las botellas se entregaban a una zarabanda desenfrenada y formaban figuras muy graciosas.Las de etiqueta verde representaban a los hombres, y las rojas a las mujeres.Había también una orquesta dispuesta sobre las estanterías de las botellas.Las vacías sonaban como instrumentos de viento, las botellas rotas como címbalos y triángulos, y las botellas llenas daban algo así como la armonía penetrante de los violines.

El sargento, que había tomado algunos tragos antes de emprender la expedición, al ver sólo botellas, se sintió muy tranquilizado y se puso a bailar él también, imitándolas.Después, poco a poco, animado por la alegría y el encanto del espectáculo, agarró una amable botella de cuello largo, un burdeos claro, según parecía, cuidadosamente sellada en rojo y la apretó amorosamente contra su corazón.Risas frenéticas partieron de todos lados: el sargento, intrigado, dejó caer la botella que se hizo añicos contra el suelo.

La danza se interrumpió, gritos de terror se hicieron oír en todos los rincones de la bodega, y el sargento sintió que el pelo se le ponía de punta al ver el vino derramado que parecía formar un charco de sangre.El cuerpo de una mujer desnuda, cuyos cabellos rubios se extendieron por el suelo y se empaparon en la humedad rojiza, estaba tendido a sus pies.El sargento no hubiera tenido miedo al diablo en persona, pero esta visión lo llenó de horror; pero, pensando que de todos modos tenía que dar cuenta de su misión, se apoderó de una botella con sello verde que parecía juguetear ante él y gritó: -¡Por lo menos tendré una!Una inmensa carcajada le respondió.Entretanto, había vuelto a la escalera y, mostrando la botella a sus camaradas, gritó:-¡Aquí está el diablito!... ¡Ustedes son unos capados (dijo una palabra mucho más fuerte) por no haberse atrevido a bajar!Su ironía era amarga.

Los guardias se precipitaron en la bodega donde sólo encontraron una botella de Burdeos, rota. El resto estaba en su lugar.Los guardias deploraron la suerte de la botella rota; pero corajudos como eran todos se largaron a subir con una botella en la mano.Se les permitía beberlas. El sargento de la prefectura dijo:-En cuanto a mí, guardaré la mía para el día de mi casamiento.No se le pudo rehusar la pensión prometida y se casó con la costurera, y…¿Creen ustedes que tuvieron muchos niños?No tuvieron más que uno.

3 - Lo que siguió
En el día de la boda que tuvo lugar en la Rapee, el sargento puso la famosa botell
a de etiqueta verde entre él y su esposa y sólo permitió que ellos dos bebieran de ese vino.La botella era verde sepulcral, el vino era rojo como sangre.
Nueve meses después la costurera dio a luz un pequeño monstruo totalmente verde, con dos cuernos rojos en la frente.

¡Y ahora, vayan muchachas…, vayan a bailar a la Cartuja…, sobre el emplazamiento del castillo Vauvert!De todos modos, el niño creció, si no en virtud, por lo menos en tamaño. Dos cosas contrariaban a sus padres: su color verde y un apéndice caudal que recordaba en principio una prolongación del coxis, pero que, si se lo observaba bien, parecía una verdadera cola.

Se consultaron a los sabios, quienes afirmaron que era imposible operar y extirparla sin comprometer la vida del niño. Estuvieron de acuerdo en que era un caso raro pero había ejemplos citados por Herodoto y por Plinio el Joven. No se preveía aún el sistema de Fournier.En lo que se refiere al color, se lo atribuyó a un predominio del sistema biliar. De todos modos se ensayaron varios cáusticos para atenuar el matiz muy pronunciado de la epidermis y se llegó, después de una cantidad de lociones y fricciones a conseguir un verde botella, después un verde agua, y finalmente un verde manzana. En ningún momento la piel llegó a parecer blanca, y a la noche recuperaba su tono.El sargento y la costurera no podían consolarse de la pena que les daba el pequeño monstruo, que cada vez se volvía más terco, colérico y malicioso.

La melancolía que experimentaban los condujo a un vicio común entre la gente de su clase: se entregaron a la bebida. Pero el sargento no quería beber más que el vino de etiqueta roja, y su mujer sólo el de etiqueta verde.

Cada vez que el sargento caía como muerto de borracho, veía en sus sueños a la mujer ensangrentada cuya aparición lo había espantado en la bodega después de romper la botella. La mujer le decía:-¿Por qué me apretaste contra tu corazón y después me destrozaste?... A mí, que te amaba tanto.Cada vez que la mujer del sargento le había dado fuerte al sello verde, veía en sus sueños un enorme diablo, de apariencia atroz, que le decía:-¿Por qué te sorprendes de verme… ya que has bebido de la botella? ¿No soy acaso el padre de tu hijo?¡Oh, misterio!A los trece años, el niño desapareció. Sus padres, inconsolables, siguieron bebiendo, pero ya no vieron renovarse las terribles apariciones que habían atormentado sus sueños.

4 - Moraleja
Fue así como el sargento pagó su impiedad… y la costurera su avaricia.

5 - Qué pasó con el monstruo verde. Nunca se supo.

(*) Vauvert: reminiscencias de Viejo Verde, de ahí, con Vers, gusanos, las alusiones de Nerval.

(**) Alusión probable al rey Enrique IV (le Vert Galant), el "Viejo Verde".



El monstruo más grande
ha sido el conformarnos
Edwin Johannes Mendoza Valderrama


En realidad, no sé mucho acerca de monstruos, ni su significado. Creo que al final de este escrito encontrare algún significado, quizá, y espero que tú encuentres otro.
.
Comenzaré diciendo que me parece que son una invención igualmente fantasiosa que la de los “héroes”, para que éstos tengan o recobren vida, para que tengan chiste y, viceversa, son la parte “mala” de las historias, de los cuentos; los antagónicos, los indeseables, los protagonistas de las historias de terror y las leyendas de pueblo. Son aquellos que nos hacen llorar de miedo, reír de nervios, gritar de susto, incluso hasta algunas veces admiramos su maldad e inteligencia… y casi siempre son vencidos por el “bien”…

Aunque, ya poniéndolos en un plano mas cercano a la “realidad” de nuestros tiempos, también existen otro tipo de “monstruos”: monstruos políticos, sociales, de comunicación, de pensamiento, en fin, tales como Felipe Calderón, “el peje”, televisa, el amarillismo, las telenovelas, el egoísmo, el racismo, las clases sociales, los cinismos religiosos, el acoso sexual, el aprovechamiento de la ignorancia, la manipulación, la policía -incluso mas que la inseguridad muchas veces-, la desigualdad, la discriminación, la humillación, las burlas, la explotación laboral y sexual, la pobreza, la desnutrición, el calentamiento global que parece ya haber sido olvidado… éstos por nombrar algunos…

Lo curioso y la diferencia es que en este tipo de monstruos el “bien” no ha terminado con ellos. Siento que no es por falta de “héroes”, sino que en esta historia, en este cuento “real”, nosotros como jóvenes nos hemos conformado con estos monstruos y de alguna manera aceptándolos incluso diciendo frases como “así es la vida”, “ellos tienen el poder”, “mejor busco mi propio interés y satisfago mis necesidades”, “no se puede cambiar al mundo”, etc.…

Quizá me falta experiencia en la vida, pues no me he enfrentado cara a cara con estos monstruos. No sé que es ser una persona totalmente independiente, no sé lo que es enfrentarse a la vida que con los que me he topado me han contado es la “vida real”. Pero esto es una opinión muy personal y no intento con esto decir que hay que luchar por el “bien”, pero lo que sí intento hacer es transmitir que una simple opinión, una idea, opiniones que talvez para algunas personas sean bobas, tal vez para algunas pueden ser valiosas, talvez para algunas estúpidas… pueden hacer mucho y trascender… y quién sabe, quizá de esta manera tal vez esta idea para algunos signifique mucho.

Hacer saber lo que pienso que es que una idea, por más estúpida, valiosa, boba, creativa, inteligente, sabia, o como sea que sea que parezca para alguien más, será un granito de arena en Ésta, que es nuestra historia, y claro que con esto no niego que me haya involucrado y he contribuido a que estos monstruos sigan existiendo y teniendo fuerza, tales como la corrupción, el egoísmo, la discriminación. Talvez no me he aprovechado de la ignorancia de la gente, pero sÍ he tenido ignorancia, y eso algunas veces también es algo monstruoso, y quizá en algunos más, y seguramente tú también has contribuido a eso.

Pero creo que no es justificación para detenernos y no crear nuevas ideas, nuevos pensamientos y acciones para hacer que esos monstruos pasen a formar parte de la historia en ésta, que es nuestra historia, nuestra época. En pocas palabras y sin tanto choro, lo que quiero dejar claro es que el monstruo más grande ha sido el conformarnos; hay que atrevernos a pensar distinto, crear nuevas ideas y nuevas acciones, hacernos escuchar y hacer que nuestras ideas se lleven a cabo… y, por último, dos interrogantes más que me aterrorizan de vez en cuando… ¿Realmente queremos seguir viviendo bajo el mando de estos monstruos?, ¿realmente queremos que estos monstruos rijan ésta, nuestra historia, nuestra época?

No necesitamos “héroes”, o quizá sí, pero, mientras, creo que lo que necesitamos es crear acciones, nuevos pensamientos, nuevas soluciones… confieso que me había quedado al principio sin saber qué escribir acerca de lo que es un monstruo y su significado. Pero de esta manera he encontrado un nuevo significado, un significado quizá más real o tal vez más fantasioso de lo que al principio pensaba acerca de lo que era un monstruo.

Quizá por eso en la historia, en cuentos, en películas e historias ficticias, así como también en la ciencia, ya que se pensaba que las deformaciones eran signo de monstruosidad… han existido… no lo sé, quizá sean una interrogante para que algún día, en alguna época, se encuentre un significado de lo que yo llamaría real y así darles un uso positivo y un agradecimiento por tanto terror, entretenimiento, represión, abuso y demás… quizá sean una vía que nos lleve a un cambio positivo… quizá y esperando que esto ocurra en ésta, nuestra historia, nuestra época.



Fotografías: Juan Carlos Romero

3 comentarios:

Fernanda dijo...

Vaya, vaya, qué sorpresa encontrarte por estos lares...

Dices que "El monstruo más grande ha sido el conformarnos". Estoy de acuerdo, pues considero que este gran monstruo permite en gran medida que los demás monstruos se mantengan con vida y que incluso a veces nos acostumbremos a ellos. (i.e. la corrupción, la discriminación sexual y racial, la pobreza, la ignorancia, etc, etc.). El monstruo de la costumbre, de la mediocridad, ese que se potencializa con el paso del tiempo en nuestras vidas.

Y creo que es un monstruo que ataca a casi la totalidad de los adultos, y desgraciadamente también a muchos muchos jóvenes.

Desgraciadamente los adultos son como maquinitas que han aprendido ciertas conductas e ideas a través de los años y es casi imposible que las cambien. Por ejemplo, ¿qué abuelita que estuviera en contra del aborto -porque así le enseñaron- cambiaría su postura tras argumentos racionales brindados por su nietecito? ¿o su postura respecto al rol de la mujer? No se trata de cambiar por cambiar, pero sí de cambiar para bien, favoreciendo los argumentos racionales y las posturas más sensatas.

Y mucho peor, la mayoría de los jóvenes también son así, una vez que aprendieron las ideas enseñadas por sus padres, no se las vuelven a cuestionar más. Como cuando se le pregunta a un joven que porqué cree en dios y responde que porque así le enseñaron...

-Todo esto me recordó el libro '1984' de George Orwell (V de Vendetta en película), si no lo has leído/visto, te lo(s) recomiendo.-

Afortunadamente, la historia nos muestra que siempre hay unos cuantos 'héroes', quienes cambian el rumbo del mundo y por ende quienes lo hacen girar, vivir. Ojalá esto siga siendo así...

LOS DODOS: dijo...

Araceli y Horacio:
Gracias a ustedes y al equipo de La Lengua por comentar la presentación de "Monstruos mexicanos". Ojalá que este espacio permita que los seres que habitan en sus páginas escapen y viajen por el ciberespacio para encontrar lectores despistados a los cuales seducir con sus "encantos". Hagamos votos porque ésta sea una plataforma propicia.
Marcia Trejo

edwin dijo...

gracias fernanda por tomarlo en cuenta y por las recomendaciones... tambien las tomare en cuenta... cuidate... y gracias por el espacio...